lunes, 22 de septiembre de 2008

De la selva, su encanto

“La noche esta en todo su apogeo”
Ricardo a las 3am, tratando de convencernos de continuar la aventura en el concurrido Agricobank.


Comenzaba un día más en la calurosa ciudad de Iquitos, la cual me albergaba ya hace 3 días con mi primo Antonio. Ese sábado nos despertamos al parecer con la intriga de comprobar esos mitos que giran en torno a esta orgásmica ciudad.

Fue así que decidimos planear nuestro itinerario desde la mañana, luego de nuestro habitual desayuno selvático, compuesto por unos espantosos tacachos (calentados de un día anterior y que generaban en mi una digestión similar al de los frejoles de menú de luca del centro de Lima) acompañados perfectamente con el tan refrescante aguaje, el cual a veces era reemplazado por algunos de los brebajes alcohólicos afrodisíacos, causantes de ese afán por salir a experimentar todo lo que nos podía entregar esta ya mencionada ciudad. Sin muchos rodeos nos sentamos en la sala con una hoja y un lapicero antiguo, una de las tantas antigüedades que vendían en la tienda de la abuela de mi primo, que albergaba en su humilde morada a estos dos Indiana Jones, inquietos por la idea de salir a reventar todo nuestro billete en una sola noche.

El plan era más que obvio, asi que nos enfocamos a decidir como empezaría esta travesía. El primero en sugerir una idea fue Antonio, aduciendo que era el mayor y que debía de tomar la iniciativa, la cual fue aceptada por mí con mucho gusto. Esta idea era la de internarnos en un night club, pero no cualquier night club este tenia el nombre de Emmanuel, pensando de manera inocente que encontraríamos damiselas de la misma corporeidad que las del ficho night club limeño del mismo nombre. Esta idea me parecía de lo mas inquietante y optima para empezar y romper con el hielo de inocencia que hasta ahora llevábamos en esta pequeña ciudad pero con muchas cosas por describir, en especial esa noche que no termino siendo nada virginal. Continuando con la elaboración del itinerario, pensábamos en cual seria nuestro próximo paradero, cuando de pronto escuchamos la voz de la abuela de mi primo. La señora Juana nos conminaba a pasear por Quistococha, lugar al que no debe ud. lector perderse cuando viaje a Iquitos, ya sea por turismo o por alejarse del jodido y bullanguero trafico limeño, consecuencia de las obras viales que nos apremia nuestro “queridísimo” alcalde Castañeda Lossio.

Ya había caído la tarde y nos preparamos para ducharnos, cambiarnos y salir en nuestra travesía luego de un placentero tour por Quistococha. Nos preguntamos (zúmbalo bananón estas pensando lo mismo que yo??...si bananín) si lo mejor seria dejar que la noche iquiteña nos llevara, como el viento lleva los cabellos de una rubia manejando su meche convertible por la javicho. Sin embargo igual decidimos comenzar con el tan esperado Emmanuel.

Esta historia se empieza a poner mejor y mas calenturesca. El mototaxista que nos condujo hasta ahí nos recomendó que luego de este lujurioso club nos dirijamos a la discoteca Noa Noa. Con cierta timidez nos adentramos en este local recubierto por luces de neón, con la misma timidez de un cachimbo en su primer día de clases. Éramos los únicos sementales en todo el local (seria porque eran aun las 8 de la noche). A pesar de ello el anfitrión menciono a la primera sandunguera en salir al ruedo: “Señores me es un gusto presentarles a la mujer que mueve las caderas de una manera singular, la mujer que puede hacer de sus noches las más inolvidables y con un apetito sexual incontrolable… con uds. Jessabella la diosa del sexo”. No había terminado de pronunciar esta recurrente frase cuando empezó a emanar humo y con poca visibilidad se podía ver unas largas y bien proporcionadas piernas, era la diosa del sexo que venia hacia nosotros con una mirada de deseo que me dejo casi hecho un huevón. Luego de ese baile tan bouyeresco ya presentaban a la próxima señorita meretriz, esta vez el señor de voz rasposa pronunció: “Es conocida ya por ustedes (que carajos si es primera vez que entro a este puto lugar) es una loba una tigresa ella destroza todo hombre que se le cruce por el camino, maestra de la conocida traga sables, con uds. la reina de la noche Mónica, la que los dejara tan ardientes como el sol”. Esta lady salió ya desnuda como una fiera directa a nosotros se abalanzo sobre Antonio sentándose en sus piernas y gimiendo como si estuviera teniendo sexo con mandingo. Yo aun sin saber que pensar aturdido y como dirían mis amigas de la universidad “pipilectico”, miraba con deseo ese acto que parecía sacado de una película. Habrá sido tal vez ese instinto sexual de la tigresa, que se dio media vuelta, me miro y como una gata salto hacia mi tomándome de los pelos y restregando mi cara entre sus dos grandes delanteras. Yo estaba al borde del éxtasis, por fin me sentí como Rocco (actor porno que todos me imagino conocen).

Habiendo finalizado ya el espectáculo Antonio y yo nos retiramos con una gran sonrisa, con 30 soles menos cada uno y con el pantalón en forma de carpa. Acudimos sin pensarlo a la discoteca ya antes mencionada Noa Noa sin antes ir a recoger a Carmen, prima de Antonio, que nos acompañaría. En esta discoteca la pasamos genial cogiendo a toda mujer boa que se nos cruzara en el camino. Así pues, llegaron las 3 de la madrugada entre cerveza, baile y mucha lujuria. Ya habiendo esparcido por toda la discoteca nuestras ansias sexuales y exhaustos también enrumbamos ahora a dejar a Carmen en su morada. Ya nos estábamos despidiendo, cuando de pronto salio por la ventana el hermano de Carmen, Rodrigo, y al lado su enamorada en brasier, el cual lucia muy bien sus pronunciados senos, tratando de convencernos de seguirla en un concurrido local llamado Agricobank. Nosotros nos miramos y pensamos primero en nuestro físico a lo cual respondimos que ya era tarde y teníamos que dormir, pero Rodrigo insistía: “Vamos la noche esta en todo su apogeo” (la noche?? me dije ya estamos de madrugada) pero lo que nos convenció fue que la enamorada de Rodrigo nos propusiera presentarnos unas amigas, ese fue nuestro talón de Aquiles para aceptar la tan descabellada propuesta.

Arribamos en otro mototaxi, los cuales abundan como ratas de alcantarilla y hasta canciones alusivas a este transporte selvático. Lo primero que se me vino a la mente al ver el tan cotizado lugar eran los locales de los conos en los cuales se presentan diferentes grupos tropicales. Sin embargo, seguidos por la propuesta de María, la enamorada de Rodri, entramos. María con un simple silbido llamo a dos de sus amigas que estaban ya sazonadas, las dos muchachas se acercaron mirándonos a Antonio y a mi, cual brichera le tira lente a un gringo. María no había terminado de presentarnos y estas mujeres, que de por cierto un poco malcriadas de carabina, ya nos estaban sacando a bailar esas canciones que merecían de un baile poco cortés. La acompañante de Antonio era una loba total, en la primera pieza de baile ya le pedía un saliviento beso, a lo Raúl Romero, regalito que no quiso aceptar. Por otro lado mi coleoptera se contorneaba y restregaba mi mano entre sus entrepiernas. Antonio y yo nos sentimos violados, al igual que Lucy Cabrera por Max Álvarez, por lo que decidimos retirarnos.

Ya en nuestros lechos, no pronunciamos ninguna palabra, el cansancio y la sensación de haber sido ultrajados, pudieron más que las ganas de contar o no se si reírnos de todo lo que habíamos pasado. Fue una noche que nunca olvidare, una noche llena de piernas, tetas, gatas sandungueras, cerveza, esas noches que solo se pueden vivir en esa ciudad lujuriosa y que no pertenece a ningún país europeo visto en el programa WILD ON, le pertenece señores y señores a nuestro querido Perú.

9 comentarios:

Daniel Arce dijo...

Interesante viaje a la selva, ya me embarcare por esos rumbos un dia de estos, solo espero evitar la violacion.
Tabien tengo algunas historias que contar, asi que pueden pasarse por ahi.
www.miultimointento.blogspot.com

Juan Carlos dijo...

Me hiziste sonreir mucho, por no decir carcajear....

Abrazos: El Gato

Fr@nk M!Ch@ell dijo...

la crónica esta buenazo ah!!! se parecen mucho a las noches calientes de mi querida Huánuco y hay que tener mucha voluntad para no dejarse violarrrr por esas mujeres sandungueras.....o no te animaste por al carabina.....aunque en tiempo de guerra man...cualquier hueco es trinchera, si o no....

nos leemos

Javier F. dijo...

En tiempo de guerra cualquier hueco es trinchera y entiempo de paz ningun hueco está demás, jajaja saludos

Manuel (el Camaleon) dijo...

Escribes como un niño de 10 años
Chau

P.D. los que comentan TAMBIEN

Jeshuaa dijo...

Buen post brother mis felicitaciones, aah y ese tal manuel camaleon no se... ta cagao, sigue adelante bro, lo haces bien.

Anónimo dijo...

Excelente el relato tio, me reido bastante y pronto me dare una vuelta por ahi

Anónimo dijo...

Fue una aventura q a esa edad a cualquiera le gustaria pasar, fue exelente, valio la pena... falto comentar la fantasma q se acerco de la nada a la ronda en la q tabamos en el agrico, la cagada, buen blog, los felicito ;)

Anónimo dijo...

Escribes pesimo, juan carlos tambien.